Protocolo de trabajo para la actividad de Aeroclubes y Escuelas de Vuelo en el contexto de la pandemia COVID-19

En consideración a la Emergencia Sanitaria dispuesta por Decreto nº 260/2020 del Poder Ejecutivo Nacional, el Aislamiento Social Obligatorio dispuesto por Decreto 297/2020 y modificatorias en relación a la Pandemia denominada COVID-19, así como las recomendaciones generales para la profilaxis de la transmisión del virus responsable de la Pandemia COVID 19 del Ministerio de Salud de la Nación; se establecen las siguientes medidas a ser llevadas a cabo por los aeroclubes y/o escuelas de vuelo en el territorio de la República Argentina con el fin de permitir la reactivación de las actividades específicas con la observancia de la prevención de la transmisión de dicha enfermedad.

PROTOCOLO

 

La Aviación General en la Argentina, desde el 20 de Marzo a la fecha…

Desde el 20 de Marzo, están prohibidos los vuelos de Aviación General, la actividad de instrucción aeronáutica de los Aeroclubes y Escuelas de Vuelo, así como también la actividad de los talleres aeronáuticos de reparación. La rama de la aviación civil a la que nos referimos comprende todo aquello que NO ES, línea aérea.

La Aviación Civil se nutre de los pilotos que nacen y se forman en los Aeroclubes y Escuelas de Vuelo, para que luego de mucho tiempo y esfuerzo económico, lograr ocupar puestos de copiloto o comandante en empresas de taxi aéreo o en la línea aérea.

Entre esos dos extremos se engloba a los más de 220 aeroclubes de la Argentina, los miles de instructores de aviación, los centros de instrucción (escuelas de vuelo privadas), los pilotos comerciales, los pilotos privados que vuelan por hobby o recreación, los clubes de planeadores, los dueños de los pequeños aviones y sus familias, los que arman y vuelan aviones experimentales, los acrobáticos, los helicópteros. También tenemos a los dueños de aeronaves que son utilizadas para su propio traslado o el de sus trabajadores.

Todas aquellas actividades aeronáuticas que no son comerciales se encuentran comprendidas dentro de lo que se conoce como “Aviación General”.

La aplicación (fumigación) aérea cuenta con casi 500 empresas, 2 mil personas entre pilotos y propietarios, pero se encuentra exceptuada de la veda por su relación con el sector agropecuario por su carácter de actividad esencial y, además, por tratarse de una actividad de trabajo aéreo, es decir aquella actividad aeronáutica con finalidad comercial pero que no es transporte de personas o cosas. Dentro de este concepto también se encuentra la instrucción aeronáutica, pero por su falta de vinculación con una actividad esencial como es la producción de alimentos, le ha resulta vedada la posibilidad de volar.

Son más de 370 empresas con certificado de trabajo aéreo con 717 aeronaves registradas. Los vuelos sanitarios y/o humanitarios también están permitidos en la medida que se encuentren justificados y previamente autorizados por la Autoridad Aeronáutica.

La Aviación Civil, entre instrucción aeronáutica y aviación general resulta un universo de más de 220 aeroclubes, más de 310 centros de instrucción, unas 4 mil aeronaves y unos 5 mil pilotos privados.

La aviación general comprende también los talleres que hacen mantenimiento y reparación a esos pequeños aviones, las actividades de venta de repuestos, combustible, aceite, así como el entrenamiento en simuladores.

Las medidas de la ANAC, impiden que esta actividad federal y esencial para el futuro de la aviación en la Argentina sobreviva y se mantenga capacitada. Muchas empresas van a quebrar, muchos centros de instrucción cerrarán. Las aeronaves que no se arruinen serán puestas a la venta (probablemente en el exterior). Miles de pilotos no podrán formarse. Miles de pilotos no pueden mantener su instrucción, su entrenamiento en vuelo instrumental y nocturno.

Fuentes de trabajo, Pymes, empresas y el futuro de la aviación están en riesgo concreto de desaparecer. El futuro de la Aviación Civil Argentina también está en riesgo, por erróneas o nulas decisiones, se corre el peligro de atomizar la actividad y los pilotos estar carentes de entrenamiento para cuando se reanuden las operaciones, hiriendo de muerte a la seguridad operacional que debe primar en la aviación.

Con bajo riesgo para la propagación del virus, puede reabrirse la posibilidad de operación para este sector.

1. Como primer paso se puede habilitar la actividad de entrenamiento, instrucción y vuelo con vuelos locales. Vuelo local es aquel que se realiza en las inmediaciones de un aeródromo sin navegar de un aeródromo de una localidad a otro. Casi todos los vuelos de instrucción son locales. Alcanza también para entrenamiento de pilotos formados, que no pueden estar sin volar. Los vuelos de instrucción o entrenamiento se hacen con aviones de dos plazas. Asimismo, se puede solicitar a los clubes que permanezcan cerradas las confiterías, salones y áreas de esparcimiento y que no haya reuniones entre hangares. Recordemos que hay localidades y provincias sin casos.

2. Habilitación de simuladores, con turnos. El uso de simulador es fundamental para que los pilotos comerciales cubran gran parte de su entrenamiento de vuelo instrumental.

3. En una segunda etapa se puede permitir vuelos de transporte en aviación ejecutiva, que son aviones de muy pocos pasajeros. Puede requerirse el cumplimiento de protocolos de salud, con mucha mayor facilidad que en vuelos de línea aérea. Podría permitirse al comienzo dentro de una misma provincia y luego de manera interprovincial.

El día 4 de mayo todas las Instituciones que comprenden a la Aviación General, Instrucción Aeronáutica, Aeroclubes, Trabajo aéreo y Transporte no regular, nucleadas en el Consejo Asesor de Aviación Civil, enviaron una carta al Presidente de la Nación y a las áreas pertinentes del Ministerio de Transporte. A la fecha, solo silencio.

Estamos desorientados y muy preocupados, máxime si tenemos en cuenta lo dicho por la titular de ANAC, durante la primera y única reunión en la que nos recibió, integrando el CONAV. Dijo la Lic. Paola Tamburelli:

“La Aviación General pesa mucho en esta nueva gestión, y para poder darles respuesta necesito el input de ustedes, que me marquen que está pasando, como está funcionando, cuales son las prioridades, que es lo que funciona bien y que funciona mal y como sugerirían ustedes abordarlo…”

 

Segunda carta dirigida al Presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernandez.

A raíz de la critica situación e incertidumbre que envuelve a toda la Aviación Civil Argentina, replicamos a continuación la segunda carta enviada desde el CONAV, al Presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernandez. La misma se envía con copia a la Jefatura de Gabinete de Ministros, Ministerio de Transporte, Ministerio de Turismo y Deportes, y Administración Nacional de Aviación Civil, con copia a la Oficina Sudamericana de la OACI.

TEXTO DE LA CARTA